La Santa Biblia es la Palabra
Inmutable y Viva del Eterno Dios ¿QUE TENGO QUE HACER?
Rompiendo todas las cadenas
Poniendo en libertad a los Cautivos
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ENVIDIA – QUE DESTRUYE CON CRUELDAD
Proverbios
27:4
Cruel es la ira, é impetuoso
el furor;
Mas
¿quién parará delante de la envidia?
Este
versículo nos declara que la ira es cruel y el
furor es abundante.
Pero,
a pesar de la definición muy severa de ira y furor,
la
biblia nos pregunta, pero ¿quién
parará delante de la envidia?
Esto
nos hace entender que la envidia es peor que o la ira o el furor.
Consideremos
los diez mandamientos.
Cuando
cierto abogado retó a Cristo, vemos lo que sucedió.
Lucas
10:25
Y he aquí, un doctor de la ley se levantó, tentándole y diciendo:
Maestro, ¿haciendo qué cosa poseeré la vida eterna?
Lucas
10:26
Y él dijo: ¿Qué está escrito de la ley? ¿cómo lees?
Lucas
10:27
Y él respondiendo, dijo: Amarás al Señor tu Dios de todo
tu
corazón, y de toda tu alma, y de todas tus fuerzas,
y de
todo tu entendimiento; y á tu prójimo como á ti mismo.
Lucas
10:28
Y díjole: Bien has respondido: haz esto, y vivirás.
Cristo
resumió la ley de Dios por decir amar a
Dios y amar a tu prójimo como a ti mismo.
Si
amas a tu prójimo, no le envidiarás.
Es muy
significativo que el décimo mandamiento es, por así decirlo,
la
fundación sobre la cual se ponen los otros 9 mandamientos.
No
codiciarás, no hace caso omiso de nada.
Pone
en la lista las personas, los animales y todo.
Los
dos primeros artículos son generalmente los que se codicia más:
la
casa de nuestro prójimo, y su mujer.
Tres
entre siete de los artículos se refieren a personas,
y el
último incluye todo que no ha sido mencionado.
El ser
humano nunca sea contento.
Siempre
desea algo, y cuando lo obtenga, no basta,
pues
sigue deseando algo más.
A
menudo, carecemos de contento porque envidiamos lo que tenga
otra
persona.
Exodo
20:17
No codiciarás la
casa de tu prójimo,
no
codiciarás la mujer de tu prójimo,
ni su siervo,
ni su criada,
ni su buey,
ni su asno,
ni cosa alguna de tu prójimo.
Obedeciencia
a lo que algunos consideran el último, menos significado,
de los
mandamientos, nos impediría casi pecar.
Siendo
jovencito, me recuerdo de que he visto esta declaración en uno
de un par
de jarras decorativas en nuestro comedor.
Hot
día tengo la otra, pero no aquella.
Desde
muy joven, este mensaje fue grabado en mi espíritu.
1
Timoteo 6:6 Empero grande granjería es la piedad con
contentamiento.
Hago
hincapié en la importancia de obediencia, pero además,
si
seas agradecido y contento, no envidiarás algo de otra persona,
y así
es poco probable que pecarás.
La
envidia tiene vínculo con los celos y el orgullo.
La
biblia nos introduce primeramente al pecado, mostrando los vínculos
de
todas estas cualidades negativas.
El
primer pecado que menciona la biblia es el de Lucifer.
Entendamos
su posición.
Era
uno de los dos querubines ungidos, quienes estaban al trono mismo
del Eterno Dios, pero no le
bastaba.
Ezequiel
28:14
Tú, querubín grande, cubridor: y yo te puse; en el santo
monte
de Dios estuviste; en medio de piedras de fuego has andado.
Ezequiel
28:16
... por lo que yo te echaré del
monte de Dios como cosa
impura,
y te destrozaré, y te arrojaré de entre las piedras de fuego,
oh
querubín cubridor.
Era la
creación espiritual más alta del Eterno Dios.
Ezequiel
28:17
Enaltecióse tu corazón á causa de tu hermosura,
corrompiste
tu sabiduría á causa de tu resplandor....
Tenía
su propio palacio en el Edén celestial, el jardín de Dios.
Su
palacio no fue construido de ladrillos y mortero,
sino
con toda piedra preciosa.
Ezequiel
28:13
En Edén, en el huerto de Dios estuviste:
toda
piedra preciosa fué tu vestidura; el sardio, topacio, diamante,
crisólito,
onique, y berilo, el zafiro, carbunclo, y esmeralda, y oro, ...
Era el
maestro supremo de música, que se encargaría de las alabanzas
y la
veneración del Eterno Dios.
....
los primores de tus tamboriles y pífanos estuvieron apercibidos para
ti en
el día de tu creación.
Hemos
visto que era la creación suprema del Eterno Dio,
pero
no le bastaba.
Deseó,
codició, envidió y estaba lleno de egoísmo.
Deseó
hacerse Dios.
Ve: Egoísmo – Confrontar nuestro
problema más grande
El
documento
Era verdaderamente
loco.
Dejó
que se le subieron a cabeza su apariencia, su capabilidad,
y el
lujo que Dios le había dado.
Isaías
14:14
Sobre las alturas de las nubes subiré, y seré semejante
al (me haré como el) Altísimo.
Te
digo que ningún ser humano cualquiera puede comparar a la posición
que
tuvo Lucifer. Sin embargo, no hay
carencia de creyentes supuestos,
quienes
están llenos de envidia, de orgullo, y de celos.
Como
fue la ruina de Lucifer, que causó su transformación en Satanás,
será
también la ruina de todos los que no confrontan directamente esta
condición
cancerosa.
Lucifer
deseó la veneración de otros, es por qué deseó hacerse Dios.
Es lo
que codició.
Pasó
por alto el hecho de que no fuera más que un ser creado.
Hoy
día hay muchas personas que quieren que
otros hacen zalemas
delante
de ellos. He visto en práctica
personalmente esta relación
de
esclavo y dueño.
No es
tan raro que se pueda creer.
Lo he
visto sobre las plantaciones de azúcar.
Lo he
visto en las iglesias, donde los jefes de cualquier nombre o rango,
desearon
la misma veneración.
Se les
puede calificar así de unos de los hombres más bajos.
Sería
verdadero decir que durante la mayoría de mi vida adulta,
había
personas que me envidiaron.
Ha
sido continuo.
Al hacerme
consultor autónomo de ordinadores,
Al
dirigir los coros.
Al
hablar en público,
Al
escribir mis documentos,
Al
hacer mis videos.
Hay
siempre otros que eran, y algunos aún son, envidiosos.
No
entiendo por qué, como todo el mundo es enteramente libre a hacer
cualquiera
de estas cosas, si les gustaría.
Envidia,
celos, concupiscencia, y codicia, son compañeros cercanos
de
mentiras.
Lucifer
engañó, por mentiras, a un tercero de los ángeles,
quienes
le siguieron.
Les
prometió lo que no pudo darles, y le creyeron.
De
prisa les dirigió en una condición de envidiar, desear, y codiciar.
Podéis
haceros como ‘Dios’, no
seáis contentos con lo que sois,
y lo
que tenéis. Podéis poseer algo más y
mejor.
El
Papa afirma que está encima de Dios.
Los
sacerdotes católicos declaran que son unos Cristos.
Esperan
la misma veneración que el Padre, y Cristo.
Muchos
ministros protestantes codician también la misma veneración.
Es
triste, pero verdadero, y ES
ABOMINACION.
Como Satanás,
engañó a nuestros antecedentes, Adán y Eva,
por
medio de prometerles lo que no podía darles.
Utilizó
precisamente el mismo mecanismo para entramparles: envidia;
celos;
concupiscencia; codicia.
En
cada caso, los ángeles, que pecaron, y Adán y Eva, codiciaron
lo que
no era lícito.
Hoy
día pagamos aún el precio para esta codicia.
Codiciar
lo que es intangible – es
como cazar el viento.
Esas
personas en el Cuerpo de Cristo, que son codiciosos,
tienen
repercusiones graves sobre el cuerpo porque en Cristo
ningún
hombre es una isla.
Paciencia
y el tiempo harán visibles los que codician y tienen celos.
En vez
de tener celos, agradecemos quienes somos, y lo que tenemos.
Una
actitud de gratitud reduce la oportunidad de pecar a casi cero.
Si no
estamos de acuerrdo con algo o alguien, ¿por qué no esperar
para
ver lo que sucederá?
Tenemos
que ser contentos con lo que somos.
Nunca
olvida que se debe siempre pagar un precio por algo
que
sea valioso.
Cuanto
más alto el objetivo, más alto el precio.
Por lo
tanto, debemos considerar cuidadosamente las desventajas.
Nunca
se debe equivocar en suponiendo que haya un camino fácil
para
lograr.
No lo
hay.
Lucas
14:27
Y cualquiera que no trae su cruz,
y viene en pos de mí,
no
puede ser mi discípulo.
Lucas
14:28
Porque ¿cuál de vosotros, queriendo edificar una torre,
no
cuenta primero sentado los gastos, si
tiene lo que necesita
para
acabarla?
Lucas
14:29
Porque después que haya puesto el fundamento, y no pueda acabarla, todos
los que lo vieren, no comiencen á hacer burla de él,
Lucas
14:30
Diciendo: Este hombre comenzó á edificar, y no pudo acabar.
Me
alegro tratando de ser la mejor persona que puedo ser.
Mi
objetivo es dar placer al Eterno Dios cada día.
Me agradezco que
El me
da con gracia la vida.
Me
agradezco mi vocación.
Mi
‘Vida Cristiana’ es mi vida. No es
añadidura a mi vida,
como
lo es para la mayoría de la gente.
Soy
muy bendito ser siervo del Altísimo.
No
quiero en absoluto ser cualquier otra persona sobre la tierra.
No
deseo una cosa que no me lo ha dado el Eterno Dios.
¿Estos
objetivos son los mismos que los tuyos?
¿Los
alcanzas realmente?
¿Dónde
estás en cuanto a la obediencia?
¿Durante
cuántos días, semanas, u años has hecho tu propia voluntad?
Si se haga
la voluntad de Dios, nunca hará envidia.
Ve el
video: La Voluntad de Dios o Nuestra Voluntad, Mi Voluntad
o Tu Voluntad, ¿la cual?
Los
versículos que siguen definen claramente lo que implica la envidia.
Al ser
envidioso, resultan la controversia y las luchas.
Abundan
los rumores y las mentiras, como declara el proverbio,
que se
disimula, es decir separar con su boca los amigos y los hermanos.
Palabras
amigables esconden el engaño y el odio destructor.
Cualquiera
que miente, odia a la persona contra la cual se miente,
y el
halago trae la ruina.
Proverbios
26:21
El carbón para brasas, y la leña para el fuego:
Y el
hombre rencilloso para encender contienda.
Proverbios
26:22
Las palabras del chismoso parecen blandas;
Mas
ellas entran hasta lo secreto del vientre.
Proverbios
26:23
Como escoria de plata echada sobre el tiesto,
Son
los labios enardecidos y el corazón malo.
Proverbios
26:24
Otro parece en los labios al que aborrece;
Mas en
su interior pone engaño.
He
hecho voluntariamente caso omiso del versículo siguiente,
que
declara cualquiera que envidia, aunque hable tranquilamente,
en
realidad hay siete abominaciones en su corazón.
Yo
diría que estas abominaciones son los siete espíritus malignos,
a los cuales
se ha abierto para hacer una morada para ellos.
Por
esta razón, es muy difícil resistir a cualquiera que codicia.
En su
presencia, verás que la persona ha cambiado y no es la misma
persona,
que se has conocido anteriormente.
Nuestra
tarea es orar para tal persona, que recibirá insoslayablemente
algun
castigo severo para despertarles de la rebeldía.
Proverbios
26:25
Cuando hablare amigablemente, no le creas;
Porque
siete abominaciones hay en su
corazón.
Proverbios
26:26
Encúbrese el odio con disimulo;
Mas su
malicia será descubierta en la congregación.
Proverbios
26:27
El que cavare sima, caerá en ella:
Y el
que revuelva la piedra, á él volverá.
Proverbios
26:28
La falsa lengua atormenta al que aborrece:
Y la
boca lisonjera hace resbaladero.
Como
declara la primera escritura, no hay nada tan mortal que la envidia.
Proverbios
27:4
Cruel es la ira, é impetuoso
el furor;
Mas ¿quién parará delante de la envidia?
Un
creyente arrepentido no envidiará, porque el Espiritu Santo
que
mora dentro de él, sofocará tal emoción, porque no proviene
del
Eterno Dios.
1
Corintios 13:4 La caridad es sufrida, es benigna;
la
caridad no tiene envidia, la
caridad no hace sinrazón, no se ensancha;
Qué vas a hacer antes de que sea
demasiado tarde?
Documento: La
Obediencia es la única vía de evasión

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