La Santa Biblia es la Palabra Inmutable y Viva del Eterno Dios           ¿QUE TENGO QUE HACER?

      

                     

            CHAIN    Rompiendo todas las cadenas        CHAIN

                

                   Poniendo en libertad a los Cautivos   

 

           Un Mensaje de Peter James

                                  

      Cristo, el Principio de la Creación de Dios,

                                 y no hay Trinidad

 

Apocalipsis 3:14  Y escribe al ángel de la iglesia en LAODICEA: He aquí dice el Amén,

el testigo fiel y verdadero, el principio de la creación de Dios:

 

¿Cómo sea posible que Cristo es Dios, y sin embargo es el principio de la creación de Dios?

 

Cristo mismo dijo esas palabras, no podemos declarar así que se equivocaba.

 

Preguntemos primeramente, ¿qué es el hombre?

 

El hombre es generalmente un espíritu, dentro de un cuerpo humano.  El cuerpo humano es efímero,

y muere, pero el espíritu en el hombre es mucho más duradero, aunque no es inmortal. 

Ve nuestro documento El Espíritu en el Hombre***.

 

La Biblia nos declara que aun acabadas fueran las obras desde el principio del mundo.

Había sucedido mucho antes la recreación que cuenta la biblia en el primer capítulo de Génesis.

 

Hebreos 4:3  Empero entramos en el reposo los que hemos creído, de la manera que dijo:

Como juré en mi ira, No entrarán en mi reposo: aun acabadas las obras desde el principio del mundo.

 

En realidad, el espíritu en el hombre fue creado mucho antes la aparición del hombre físico,

cuando fueron echadas las fundaciones de la tierra.

 

La Biblia declara que el Señor creó el espíritu dentro del hombre.

 

Zacarías 12:1  CARGA de la palabra de Jehová acerca de Israel. Jehová, que extiende los cielos,

y funda la tierra, y forma el espíritu del hombre dentro de él, ha dicho.

 

Se nos declara también que el espíritu se volverá a Dios quien lo dio en primer lugar.

 

Eclesiastés 12:7  Y el polvo se torne á la tierra, como era, y el espíritu se vuelva á Dios que lo dió.

 

Se nos declara que hay una diferencia distinta entre la respiración en el hombre,

y el espíritu en el hombre.

 

Isaías 42:5  Así dice el Dios Jehová, el Criador de los cielos, y el que los extiende;

el que extiende la tierra y sus verduras; el que da respiración al pueblo que mora sobre ella,

y espíritu á los que por ella andan:

 

Se nos declara en el Antiguo y el Nuevo Testamentos que el Eterno Dios no es solamente el Dios

del físico sino de los espíritus invisibles que moran en la carne.

 

Ten en cuenta que menciona claramente la biblia los espíritus de toda carne.  El Eterno es Dios,

no hay más que decir.

Se aplica a toda cosa creada, que incluye toda carne, que sea humana o animal.

Los seres humanos y los animales tienen espíritus pero son muy distintos, porque de una criatura

que se constituye de polvo, se hace un ser humano, y de otra criatura se hace

un animal de cualquier género.

 

Aquí leemos una de las definiciones del Eterno Dios.

 

Números 16:22  Y ellos se echaron sobre sus rostros, y dijeron: Dios, Dios de los espíritus de toda carne,

¿no es un hombre el que pecó? ¿y airarte has tu contra toda la congregación?

 

Hebreos 12:9  Por otra parte, tuvimos por castigadores á los padres de nuestra carne,

y los reverenciábamos, ¿por qué no obedeceremos mucho mejor al Padre de los espíritus, y viviremos?

 

No debemos creer, según este versículo, que este Dios se limita a los seres humanos.

 

Eclesiastés 3:21  ¿Quién sabe que el espíritu de los hijos de los hombres suba arriba,

y que el espíritu del animal descienda debajo de la tierra?

 

El espíritu en el hombre lo diferencia de los animales.  Por eso, se dice tonterías cuando

se habla de la evolución.  Los ignorantes cultivados no tienen la más mínima idea del mundo espiritual,

y tratan de modo sencillo de vincular toda carne, hecho del polvo. 

No es necesario ser científico para comprenderlo.

 

Hay diferencia también entre la carne de un hombre y la de los animales. 

Si has comido un pez, un pollo, un cordero o una vaca, sabes que hay una gran diferencia

entre la construcción y la carne de estas criaturas.

 

1 Corintios 15:39  Toda carne no es la misma carne; mas una carne ciertamente es

la de los hombres,

y otra carne la de los animales,

y otra la de los peces,

y otra la de las aves.

 

En realidad, constituye el pecado cuando el Hombre trata de vincular los géneros

distintos de carne, o las plantas con los animales y los peces por medio de la ingeniería genética. 

La ley de las especies se defina claramente en Génesis, capítulo 1, donde se nos declara que toda

la creación fue limitada a su ‘género’.

 

Conozco muy bien que los médicos utilizan unos órganos de los cerdos en las operaciones

quirúrgicas para ayudar a la gente enferma.  Porque hay diferencia de carne, los enfermos

tienen que consumir drogas para impedir que el cuerpo rechace el tejido ajeno. 

Sucede también si unos órganos de un ser humano sean utilizado para ayudar a otro.

Tengo que clarificar que de ningún modo  condeno a la gente que se ha sometido a cualquiera

intervención quirúrgica.  No hago más que declarar la realidad de los géneros distintos de carne.

 

Se nos dice también que el hombre fue creado en la imagen de Dios.

 

Génesis 1:27  Y crió Dios al hombre á su imagen, á imagen de Dios lo crió; varón y hembra los crió.

 

El hombre que creó del polvo el Eterno Dios fue ser compuesto, un alma, que consta del alma

y del espíritu en el hombre, muy distinto del Espíritu Santo.

 

Antes de soplar el Eterno Dios en las narices del hombre, él es un cadáver, formado perfectamente,

pero inánime.

 

Génesis 2:7  Formó, pues, Jehová Dios al hombre del polvo de la tierra,

y alentó en su nariz soplo de vida; y fué el hombre en alma viviente.

 

Consideremos el hombre, quien tiene, como hemos visto, un espíritu dentro de él. 

Si miro a una mujer guapa, ¿qué estoy viendo?  Miro lo que me parece un cuerpo físico guapo,

y además sea posible enamorarme con este cuerpo guapo. 

En realidad, quiero decir que deseo a esta persona guapa.

 

Aquí se presenta un problema para la mayoría de nosotros. 

Por supuesto, tenemos tendencia a sentirnos atraído por apariencias, pero no tenemos la más mínima

idea del espíritu de la persona.  Sin embargo, hay espíritu en la persona, como dice claramente

las escrituras.

Cuando se mira a la persona, no se ve dos personas, ¿verdad?  Al mirarse en el espejo,

se ve solamente una persona, sin idea del espíritu que mora dentro de si. 

No hablo del Espíritu Santo, sino del espíritu humano.

 

Por esta razón, la mayoría de relaciones se deshacen cuando el espíritu invisible

se revela como espíritu no simpático.  Es muy probable que suceda porque el espíritu

en el hombre está caído, debido al pecado de nuestros antecesores.  No somos verdaderamente

las islas individuales que creemos que somos.

 

El Eterno Dios, el Padre, que es enteramente Espíritu, decidió a la fundación de la tierra,

ir a la tierra en la persona de Cristo.

 

A la fundación de la tierra conoció que el hombre pecaría.  Por esta razón, leemos que el cordero,

Cristo, fue matado desde la fundación del mundo.  Precede la recreación que hace constar

el libro de Génesis, capítulo 1.

 

Apocalipsis 13:8  Y todos los que moran en la tierra le adoraron, cuyos nombres no están escritos

en el libro de la vida del Cordero, el cual fué muerto desde el principio del mundo.

 

Para que Cristo pudiera venir en el mundo como ser humano literal, tenía que poseer un espíritu humano.

Un ser humano sin espíritu humano no es más que un cadáver, como el de cualquier animal,

y se descompone en el polvo.

 

Santiago 2:26  Porque como el cuerpo sin espíritu está muerto, así también la fe sin obras es muerta.

 

Un alma no es una cosa etérea escondida en cualquier parte de nuestro cuerpo.

Un alma es el hombre compuesto, el cuerpo físico y el espíritu humano.

Si pecamos, y quedamos en una condición de pecado, nuestro porvenir será destrucción eterna,

la muerte.

 

El alma, el hombre compuesto, puede ser destrozado completamente.

 

Ezequiel 18:4  He aquí que todas las almas son mías; como el alma del padre, así el alma del hijo es mía;

el alma que pecare, esa morirá.

 

Para obtener la Vida Eterna, nos falta el Espíritu Santo, que mora dentro del  creyente, que es nada

 menos que la Divinidad, que es Eterno, y causa la Vida Eterna.  Hasta aquel punto, nuestra alma consta

de dos partes, el cuerpo y el espíritu.

 

El regalo del Espíritu, que es el Espíritu Santo, viene con condiciones.

Ve nuestro video: El Eterno Dios llama a la gente que Escoge.

 

Tenemos que llegar a una decisión deliberada y Dios nos ordena escoger la vida en vez de la muerte. 

Como sucede a menudo, escogimos erróneamente hasta que el Eterno Dios llama nuestra atención.

Adán y Eva tenían que escoger también, y desde esta época hasta hoy día, y más adelante,

nosotros tenemos todos que escoger también.  Desgraciadamente, ellos escogieron el árbol de la ciencia

del bien y del mal, que fue la muerte.  Murieron así, y moriremos nosotros también,

y quedaremos muertos hasta una resurrección.

 

Deuteronomio 30:19  A los cielos y la tierra llamo por testigos hoy contra vosotros, que os he puesto

delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición: escoge pues la vida, porque vivas tú y tu simiente:

 

Romanos 6:23  Porque la paga del pecado es muerte: mas la dádiva de Dios es vida eterna

en Cristo Jesús Señor nuestro.

 

Creo que el versículo que sigue nos declara  que en el reino de carne física, el primer espíritu que fue

creado fue el espíritu humano de Cristo, todo otro espíritu fue creado después.

No creo en absoluto que el Eterno Dios esté en toda criatura viva.  En realidad, entra en el hombre

solamente después de la conversión.

 

Colosenses 1:15  El cual es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda criatura.

 

El espíritu humano fue creado en el pasado lejano.

 

Apocalipsis 3:14  Y escribe al ángel de la iglesia en LAODICEA: He aquí dice el Amén,

el testigo fiel y verdadero, el principio de la creación de Dios:

 

Fue en este espíritu que moró la Divinidad en plenitud.

 

Juan 3:34  Porque el que Dios envió, las palabras de Dios habla:

porque no le da Dios el Espíritu por medida.

 

¿Qué vemos al mirar a Cristo?

Vemos su cuerpo humano, más su espíritu humano, y el Espíritu Santo sin medida.

No hemos visto a tres personas.

Hemos visto a un solo ser humano.

 

Cuando miramos a una persona convertida,

vemos su cuerpo humano, más su espíritu humano, más el Espíritu Santo, con medida.

No vemos a tres personas.

Hemos visto a un solo ser humano.

 

El Espíritu Santo hace la diferencia.

 

Como hemos mostrado, somos creado en la imagen de Dios, según lo que declara Génesis 1.  

Podemos ver como es precisa la imagen en realidad.  Digo otra vez, que no vemos a tres personas,

vemos a un solo ser humano.

 

Tenemos que recordar que vemos solamente por espejo en oscuridad.

 

1 Corintios 13:12  Ahora vemos por espejo, en oscuridad; mas entonces veremos cara á cara:

ahora conozco en parte; mas entonces conoceré como soy conocido.

 

Tenemos que recordar también que el Eterno Dios trata con nosotros en base a lo que tenemos que saber. 

Nos llama a creer, algunas veces sin entender, pero se pueda que sucederá más tarde.

 

Los que leen sus biblias preguntan inmediatamente que Cristo estaba sobre la tierra y rezaba

a Su Padre en los cielos, como ordenó que nosotros hiciéramos.

 

Lucas 11:2  Y les dijo: Cuando orareis, decid: Padre Nuestro que estás en los cielos;

sea tu nombre santificado. Venga tu reino. Sea hecha tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra.

 

Esta oración asegura que nos dirigimos al Dios Verdadero, y no al dios de este mundo, Satanás.

 

¿Cómo podemos entender que rezaba a Su Padre en el Cielo?

¿Cómo podemos entender que Dios está en todas partes, es omnipresente?

¿Cómo podemos entender que Dios conoce todo, y el fin desde el principio?

¿Cómo podemos entender que Dios conoce  nuestros pensamientos antes de que pensemos?

 

Si volvemos a mi analogía del imán, vemos que el Padre podía estar en el cielo, quedar  aún en Cristo,

y sobre la tierra al mismo tiempo.

 

En realidad, hay montones de cosas que no conocemos en el mundo físico, sin hablar del mundo espiritual.

 

El creyente sincero tiene la Divinidad que mora dentro de él, pero el Padre queda aún en el cielo.

 

Agradezco mucho personalmente a Dios por? las cosas que El me ha mostrado y esperaré con paciencia

hasta que Dios me muestra otras que transmitiré también a otros.

 

Isaías 44:24  Así dice Jehová, tu Redentor, y formador tuyo desde el vientre:

Yo Jehová, que lo hago todo, que extiendo solo los cielos, que extiendo la tierra por mí mismo;

 

Isaías 45:18  Porque así dijo Jehová, que crió los cielos, él es Dios, el que formó la tierra,

el que la hizo y la compuso; no la crió en vano, para que fuese habitada la crió: Yo Jehová,

y ninguno más que yo.

 

No hay ninguna ambigüedad en estos versículos, y hay otros versículos que demuestran

que hay solamente Un Dios.

 

Cuando Cristo dijo que El y el Padre son uno, lo dijo en serio.  No dijo solamente que quedaban

de común acuerdo, de una mente, pero lo son.

 

Juan 10:30  Yo y el Padre una cosa somos.

 

Cuando el Espíritu Santo, la Divinidad,  mora dentro de nosotros por medida, se nos hace uno,

el uno al otro, y uno con el Eterno Dios.

 

Juan 17:22  Y yo, la gloria que me diste les he dado; para que sean uno, como también nosotros somos uno.

 

Romanos 12:5  Así muchos somos un cuerpo en Cristo, mas todos miembros los unos de los otros.

 

Es posible que sea muy difícil captar.  He enviado un correo electrónico hace unos días,

y aquí puedes leer parte de mi respuesta a una pregunta relacionado a un documento en el sitio web.

 

http://www.theamericannightmare.org/05_book_of_life_A-D_2.html

 

No estoy de acuerdo con el documento porque no tuvieron en cuenta el espíritu en el hombre. 

Si te gustaría recibir la respuesta entera del correo electrónico, por favor envíame un correo electrónico.

 

De toda manera, los comentarios siguientes fueron ejemplo maravilloso de ser ‘uno’.

 

“Los científicos de los universidades de Ohio, cortaron una hoja de un árbol, transportaron la hoja

a una distancia de siete millas del árbol para hacer el experimento siguiente.

 

Se conectaron la hoja a un osciloscopio especialista para medir la electricidad.

 Pues, dieron un electrochoque al árbol del cual habían tomado la hoja.  A una distancia de siete millas,

este choque fue medida sobre la hoja que se había cortado del árbol.  !A una distancia de siete millas!

 

Pusieron también a prueba una pieza de tejido humano, y produjeron los mismos resultados….!

A una distancia de siete millas!

 

(Mucho tiempo antes de leer este artículo), he dicho que se puede transmitir aún el cansancio entre

una pareja! 

Si una persona, que constituye la mitad de una pareja, se comporta mal, y cree erróneamente que

el otro no sabrá, o descubrirá, o será afectado, en realidad la parte inocente padecerá,

aunque sea posible que no sabrá porque padece.  Es cosa automática....

 

Se aplica a las relaciones humanas y al cuerpo de Cristo, por ejemplo, hacerse una carne. 

Cuando uno padece, todos padecen.

No hay duda de que el bienestar físico y espiritual de una persona afecta a otros. 

Es lo que se nos dice.

 

Digo más para alentarnos que no somos islas, sino parte de un continente.

 

Tenemos así que actuar para considerar a otros más que a nosotros mismos. 

Puedes decir, por supuesto que sí.  Pero hablo de un contexto más ancho.

 

Si estas enfermo, y rehúsas rotundamente  hacer lo que puedes para mejorar la situación,

o sigues haciendo algo que te hace una carga en tu casa, o en el cuerpo de Cristo,

afectas directamente a otros. 

Es una ley irrompible.

 

Desgraciadamente, aun entre los creyentes sinceros se crea muchos problemas. 

Como consecuencia, el cuerpo padece generalmente, y se impide a la preparación del cuerpo de Cristo. 

Entonces, retrasa la vuelta de Cristo, la cual el mundo requiere desesperadamente.

 

Tenemos que apartar la arrogancia y el egoísmo, y dejar entrar la humildad para el aprovecho de otros,

y no solamente para nosotros.

 

Hemos visto que no hay Trinidad y que hay solamente Un Dios.

 

Hemos visto que el espíritu de Cristo fue el primero espíritu, entre todos los espíritus, que fue creado. 

Así, tenía Cristo la preeminencia en todas cosas.

Cristo, como ser humano, no existió eternamente, porque conocemos que fue nacido hace dos mil años. 

Sin embargo, Cristo, como Dios, existe eternamente, porque la Divinidad, que es eterno, moró en Él sin medida.

 

Para describirlo, digo que Cristo fue la prenda que escogió el Padre para llevar cuando se humilló

para ir a la tierra como hombre.

 

Filipenses 2:8  Y hallado en la condición como hombre, se humilló á sí mismo, hecho obediente hasta la muerte,

y muerte de cruz.

 

Para ir a la tierra como hombre, Cristo tenía que poseer un ‘espíritu en el hombre’ normal, si no,

no sería un hombre, como lo demás.

 

La diferencia entre Cristo y nosotros es que en Él moraba la plenitud de la Divinidad, pero nosotros

no tenemos que una señal, un poco del Espíritu Santo, la Divinidad.

 

2 Corintios 5:5  Mas el que nos hizo para esto mismo, es Dios; el cual nos ha dado la prenda del Espíritu.

 

Es herejía decir que seremos Dios, como Dios es Dios.

Somos hijos de Dios.

Teniendo en cuenta la analogía del imán, entendemos ahora como Eliseo podía pedir dos veces más

del espíritu que tenía Elías.  Conoció muy bien el poder que moró en Elías.

 

2 Reyes 2:9  Y como hubieron pasado, Elías dijo á Eliseo: Pide lo que quieres que haga por ti,

antes que sea quitado de contigo. Y dijo Eliseo: Ruégote que las dos partes de tu espíritu sean sobre mí.

 

Cristo tenía que dejar su humanidad hacer  caso omiso de su divinidad, la Divinidad que moraba dentro de Él,

para experimentar completamente lo que significó ser hombre, padecer, y morir por nosotros.

Quiere decir también que el Padre, que es la Divinidad, experimentó todo el dolor, y el sufrimiento,

que padeció Cristo, porque la Divinidad moraba dentro de Él.

Por extensión, vemos que Cristo, como el Espíritu Santo que mora en nosotros,   experimenta ese daño,

dolor y gozo que experimentamos nosotros.  Debe de ser dos veces más dolorosa nuestra rebelión contra Él.

 

Por eso, Cristo podía decir, no apaguéis el Espíritu.

El Espíritu Santo no era algo lejano y nebuloso.

El Espíritu Santo moraba el los cristianos a quienes escribía el apóstol Pablo,

como mora en todo cristiano sincero.

 

Efesios 4:30  Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual estáis sellados para el día

de la redención.

 

El Espíritu Santo puede ser tan apenado que se puede apagarlo.  Es situación catastrófica.

 

1 Tesalonicenses 5:19  No apaguéis el Espíritu.

 

Es gran engaño decir que quedamos, es decir esperando al espíritu, u orando que el espíritu desciende.

Cristo dijo dos veces a sus discípulos que tenían que esperar en Jerusalén hasta que el Espíritu Santo

les fue enviado.  La primera vez se trataba de los Creyentes Nuevos Judíos.

 

Hechos 1:3  A los cuales, después de haber padecido, se presentó vivo con muchas pruebas indubitables,

apareciéndoles por cuarenta días, y hablándo les del reino de Dios.

Hechos 1:4  Y estando juntos, les mandó que no se fuesen de Jerusalem, sino que esperasen la promesa del Padre,

que oísteis, dijo, de mí.

Hechos 1:5  Porque Juan á la verdad bautizó con agua, mas vosotros seréis bautizados con el Espíritu Santo

no muchos días después de estos.

 

La Segunda vez, habló a los Creyentes Nuevos Gentiles.

Demostró que no había diferencia entre los Judíos y los Gentiles que habían sido convertidos.

 

Hechos 10:44  Estando aún hablando Pedro estas palabras, el Espíritu Santo cayó sobre todos los que

oían el sermón.

Hechos 10:45  Y se espantaron los fieles que eran de la circuncisión, que habían venido con Pedro,

de que también sobre los Gentiles se derramase el don del Espíritu Santo.

Hechos 10:46  Porque los oían que hablaban en lenguas, y que magnificaban á Dios.

 

El cambio gigantesco, que significó que no debía haber diferencia entre los Judíos y los Gentiles,

fue un trago amargo y grande.  Había muchas disputas en la iglesia primitiva entre

Pablo y Pedro sobre este asunto.

 

Después del incidente de la visión de los animales limpios y sucios, y la visita de Cornelio,

Pedro comprendió.

 

Hechos 10:34  Entonces Pedro, abriendo su boca, dijo: Por verdad hallo que

Dios no hace acepción de personas;

 

Por supuesto, como explicó Pedro, la visión no hablaba de animales limpios y inmundos, como enseña

la ‘iglesianidad‘, sino hablaba de los Judíos que se consideraron como limpios,

y los Gentiles como inmundos.

 

Hechos 10:28  Y les dijo: Vosotros sabéis que es abominable á un varón Judío

juntarse ó llegarse á extranjero; mas me ha mostrado Dios que á ningún hombre llame común ó inmundo;

 

Este mensaje queda aún tropiezo a los Judíos falsos, que juzgan todo no Judío falso como animal

y no ser humano.  Nos da una idea del cambio inmenso de ideología que tenía que aceptar

la iglesia primitiva.

 

Es posible rezar para que descienda el espíritu, pero no se trata en absoluto del Espíritu Santo.

 

Desde los dos acontecimientos susodichos, el Espíritu Santo ha sido transferido a nuevos creyentes

cuando les impusieron las manos alguien que ya hubo recibido el Espíritu Santo de la misma manera.

 

No quiere decir que podemos limitar al Eterno Dios en el modo de impartir y cuando va a impartir

el Espíritu Santo.  Por eso, quiero decir como y cuando escoge morar en alguien

que Él ha llamado a ser una vasija Suya.

 

Hechos 8:14  Y los apóstoles que estaban en Jerusalem, habiendo oído que Samaria había

recibido la palabra de Dios, les enviaron á Pedro y á Juan:

Hechos 8:15  Los cuales venidos, oraron por ellos, para que recibiesen el Espíritu Santo;

Hechos 8:16  (Porque aun no había descendido sobre ninguno de ellos, mas solamente eran

bautizados en el nombre de Jesús.)

Hechos 8:17  Entonces les impusieron las manos, y recibieron el Espíritu Santo.

 

En realidad, como nosotros hoy día, todo lo que se podía ver al mirar a estos conversos nuevos

fue unas personas muy alegres, cada una siendo un individuo,

Con un cuerpo,

Con un espíritu humano,

Con el Espíritu Santo.

 

Hemos visto que el espíritu humano fue creado a la fundación del mundo, y el espíritu humano

de Cristo, fue creado el primero.

 

Tengamos cuidado para no apagar el Espíritu Santo que mora dentro de nosotros.

 

         Qué vas a hacer antes de que sea demasiado tarde?

 

         Documento:  La Obediencia es la única vía de evasión 

 

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